Un camino de transformación interior

Sobre mí

Más de 30 años de práctica, búsqueda y evolución al servicio del despertar interior.

Mi nombre es Christian Edwin Erwin Aichert. A lo largo de más de 30 años de práctica espiritual, he atravesado crisis profundas, sanaciones intensas y grandes aprendizajes. Desde la India, pasando por Alemania, y llegando a las Islas de la Eterna Primavera —Canarias—, mi camino me ha llevado a compartir una sabiduría sencilla pero poderosa: todo comienza en tu interior.

Nací en marzo del setenta y tres, en Alemania. Mi despertar interior comenzó a los 20 años, cuando viajé a la India y recibí la iniciación mística del maestro Rajinder Singh. Ese momento marcó un antes y un después. Sin embargo, el proceso de integrar esa luz en lo cotidiano no fue inmediato. Poco después viví una depresión severa que fue la antesala de una psicosis esquizofrénica. Un estallido interior que desdobló la realidad y creó una descontinuación con todo lo que había sido hasta entonces. Fue una disolución total, una iniciación abrupta que carbonizó por dentro lo que había construido, y al mismo tiempo reveló la más profunda esencia de mi vida… una verdad que todavía se sigue sanando. La meditación fue la herramienta que me sostuvo en ese proceso, me permitió volver a mí, soltar los medicamentos y reconstruir la vida desde adentro.

Desde entonces, la meditación ha sido el hilo conductor de todo: la vía que me llevó a despertar, a sanar mi propia mente, y a desarrollar una forma única de acompañar a otros. Me formé como fisioterapeuta, estudié acupuntura, homeopatía y diversas corrientes terapéuticas. Pero fue desde la conexión profunda que da la meditación que encontré el modo de diagnosticar y orientar a mis pacientes. También ha sido mi guía silenciosa en momentos clave de la vida: tomar la decisión de dejar mi país, atravesar un divorcio, crear una nueva familia… Siempre fue sentarme, cerrar los ojos, sentir el río, y dejar que desde ahí emergiera la dirección.

En 2005 me trasladé a Tenerife. Ese cambio de vida trajo también bancarrota, insolvencia, ruptura… pero abrió la puerta a algo mucho más auténtico. Fundé una clínica de medicina natural y, desde hace 25 años, he acompañado a miles de personas en procesos de sanación profunda a través de métodos naturales y escucha interior.

En 2017 llegaron las medicinas chamánicas ancestrales. A pesar de un historial que teóricamente las contraindicaría, me llevaron aún más al centro: no a lo alto, sino a lo hondo. En sesiones en soledad, tomando ayahuasca en casa, volví a sentir la llama incorruptible en el corazón. Y con ello, nació el deseo de compartir. Así se formó una tribu, una comunidad viva. En 2022 co-creamos La FinQa, un espacio de eventos en plena naturaleza, en el norte de Tenerife. Allí compartimos ceremonias, dinámicas grupales, respiración, canto y meditación, que no está separada del resto, sino que lo atraviesa todo. Porque es la meditación la que transforma lo extraordinario en cotidiano, y lo sagrado en hábito vivo.

La vida en pareja también me ha enseñado a integrar. Llevo casi 20 años de camino con mi mujer y maestra Raquel. Con ella, y con nuestras tres hijas, habito el arte de vivir lo masculino y lo femenino, lo divino y lo terrenal. A través de las enseñanzas que Raquel lleva en su esencia, me he abierto a integrar la sexualidad dentro de la espiritualidad. La sexualidad, vivida con presencia, se ennoblece. La energía sexual, integrada de forma tántrica, también se convierte en meditación.

Y al mismo tiempo, ser padre ha sido una iniciación silenciosa. Nuestras hijas son un regalo de la vida: soles naciendo en las profundidades del mar, que brillan desde dentro y me enseñan cada día. Ellas han hecho que la meditación se vuelva más terrenal, más encarnada —le han quitado el aire esotérico y fantástico, y la han traído a la cuchara, al suelo, a una taza de arroz con leche. Y son esas miradas íntimas —en la pareja y en la paternidad— las que me recuerdan el camino cuando más lo necesito.

Y todo lo que se ha manifestado en mi vida —las decisiones, los cambios, los frutos— ha brotado desde allí: desde lo más íntimo, desde el núcleo. No como algo esotérico, sino como un proceso profundamente pragmático. Como el latido del corazón. Aunque allá afuera haya grandes teorías sobre la manifestación, para mí todo se puede reducir a una sola hoja. Y esa esencia es la que comparto en la mentoría Serenity Sync.

En Serenity Sync, la técnica de manifestación es clara y sencilla. Pero lo más importante es la raíz: la conexión profunda en el interior. Por eso hay un gran enfoque en la meditación. Porque cuando estamos en nuestro centro, cuando contactamos con lo que verdaderamente vibra en nosotros, desde ahí manifestamos. Desde ahí, la vida se ordena.

Te invito a caminar a tu ritmo, con claridad y presencia, hacia la vida que tu corazón sabe posible.